Vivir o estar en la nube
Hay tres cosas desde que entré en el instituto que odio y que me tocan las narices mucho en la educación Valenciana y en la de cualquier lugar (que hagan lo mismo): la lentitud de las conexiones internet, los pésimos ordenadores “nuevos” (o eso dicen) y lo peor de lo peor, que los políticos analfabetos en el mundo digital presuman de esto como si fuera la panacea universal y solución a todos nuestros problemas; bueno esto y que digan que mi blog es pornográfico, cosa que me gustaría que los señores de la GVA me dijeran dónde ven la pornografía en este blog.

Entremos en harinas; hoy teníamos que hacer una presentación en mi clase de referentes clásicos y en las 3 exposiciones previas a la mía ha habido fallos, errores, revisiones y un sinfín de problemas que os podéis imaginar con un ordenador del año de Maricastaña, una conexión a internet compartida con más de 20 ordenadores con un cable de ethernet que depende del gusto que tenga el de la cafetería por activarlo y los dichosos virus en los USB, estos últimos sigo sin comprenderlos… En definitiva, lamentable.
Yo este año me he hecho una promesa, vivir en la nube: fotografías, texto, documentos, presentaciones, correo, vídeos, etc. He de decir que hay cosas que me incomodan mucho, el papel continúo de Google Docs, la dificultad para imprimir directamente, lo jodido y oculto para buscar que ponen el botón para justificar texto y los tamaños de subida de algunos documentos (sobre todo los más usados). Aun así, con los medios que había, he tardado en poner mi presentación (el único que hizo una) unos 5 minutos desesperantes.
Aquí os dejo una captura de mi Docs hoy. Tengo aún pocas cosas, pero dentro de un año prometo volver a escribir y contar mi experiencia como usuario de lo que algunos llaman “La nube“. Aunque ya os digo que algo me está costando, y me cuesta aún más en una sociedad donde sólo uno de mis profesores utiliza el email para enviar trabajos; y aun así no hemos recibido noticias suyas; salvo la de principio de curso en el que nos notificaba su correo y poco más. No sé como funcionará en otros institutos, pero me encantaría conocer algo más allá del mío, porque sinceramente, lo que hay aquí me deprime y mucho.






