Atrévete a pensar libremente

Lecciones de informatica barata

Rodríguez Ibarra en un arranque por ganar popularidad y un acto barato de demagogia lanzó hace unos días con motivo de la celebración del día de internet la siguiente perla:

“El software libre es el sueño del socialismo y un compromiso con la democracia, no concibo que a un político se le ofrezca una estructura barata y otra cara y elija la segunda opción”

Sí, ha oído ud. bien; y no sólo dice eso, deja entrever que si las administraciones usasen Software Libre nos habríamos ahorrado congelar las pensiones.

El Senador Ibarra, un gran experto en redes y tecnología, por lo que hemos leído, se atreve a decir que es una estructura barata para el estado, aunque no se sabe muy bien si ha confundido software libre con gratuito. Deberían explicarle al señor Ibarra antes que nada, que algo sea libre no quiere decir que sea gratuito, al igual que ser privativo no es lo mismo que con coste. La cerveza es libre, pero no por ello es gratuita. Los técnicos informáticos, los ingenieros, los profesores, los diseñadores, los que confeccionan los programas, las redes de datos, los servidores son personas que tienen el extraño vicio de comer todos los días y que a veces, los muy “cabrones”, resultan que viene con una mujer y unos hijos, una hipoteca, etc; cosas que el gran Senador‐Economista Ibarra parece no haber previsto.

Una cosa es que pongamos distribuciones libres en bibliotecas o centros de ocio, pero no estructurar de nuevo los pilares básicos de la nación.

Y para terminar, recordar que el software libre tiene muy pocas alternativas dentro de el mismo, y pocas de ellas fiables para poner sobre ellos la estructura de un estado.

Nos tocaría contratar a un ejercito de ingenieros que desarrollasen programas a medida para todo; y además tendrían que ser programas libres, poniendo en conocimiento de cualquiera las bases de los datos de nuestro estado (luego vendría el cachondeo por autonomías, en eso habría más gasto aún), la gente que haga esto también cobra, me da a mi en la nariz…

Al final sólo podemos sacar una conclusión: hacen falta políticos que sepan de lo que hablan y más aún en el senado y que Ibarra el único ordenador que coge es el de su casa para jugar al buscaminas y le arregla el PC el mismo que toca los de la cámara.

Lo próximo del Sr. Ibarra será que volvamos a construir con cemento aluminoso, el tiempo dirá.

{Escrito publicado en MD Boletín 15}

Te busqué y ya te habías ido


Mañana resacosa y fría, mi cabeza sólo podía pensar en aquel gran desencanto de la noche anterior, creí que nunca nadie se atrevería a decirme de una forma tan poco sutil lo poco que yo le interesaba. Mientras me duchaba resonaba en mi aquel “Me caes realmente mal”; no creía que aquello fuera bueno para mi alma adolescente así que decidí no abrir el correo durante toda la mañana, sin saber que allí encontraría mi respuesta.

Con un nombre tan especial como el mío sólo tuvo que buscarme en la red social de moda y allí estaba el, el y su mensaje. No sé qué había salido mal, ¿le caía mal? ¿entonces? Recuerdo perfectamente haberle acompañado hasta aquel antro… Y ahora, su mensaje sólo conseguía que maldijera las ganas que tenía de escapar de aquella situación, no podía parar de releer una y otra vez el inicio de aquella bonita aventura: “Nada más entrar, salí a buscarte“. ¿Quién llegó tardo o quién llegó demasiado pronto?

{Concurso de relatos sobre anuncios clasificados de tablondeanuncios.com}

No más mentiras, por favor…

A veces, como bien dice Cristina Cifuentes en su blog, una imagen vale más que mil palabras, ¿y tú, qué piensas?

Cree el ladrón


Hace unos días, en un conocido diario de tirada nacional podíamos ver a la Sra. Rosa Díez tildando a los críticos de su partido de “batasunos”, haciendo referencia a un subgrado dentro del terrorismo. La amante de la libertad y de la democracia se atreve a señalar con el dedo y nos llama, a nosotros, los críticos, batasunos, terroristas de menor nivel, como carentes de clase.

Afortunadamente hay una cosa en la que podemos coincidir la Sra. Diputada y algunos críticos, terrorista no es sólo quien pone bombas, también es quien infunde el miedo y el terror, quien martiriza a quienes no piensan como él, quien ante el diálogo pone rígidas medidas, quien dinamita la democracia interna de un partido con artimañas y el que elude la libertad de los demás en pro de sus intereses personales e individuales, entonces, permítanme preguntarme, ¿terrorista, batasuna, aquí, quién?

La Señora Díez, la próxima vez que haga una declaración más le valdría retirarse la floja diadema que parece haberse caído encima de sus ojos, eso, o el pasamontañas. Y de paso no le vendría mal apartar ese gran espejo que un buen día se colocó ante ella.

{Carta al director publicada en L’Informatiu y UniversalNews}

Yellow Mind