Me va, me va, me fue…
Siento no haber escrito con el mismo ritmo que antes los últimos días, pero hoy sólo utilizaré este rincón de mi vida para hacer llegar algo que estoy seguro a muchos os sorprenderá y a otros os aclarará algunas de mis actitudes o posiciones que he mantenido durante estos días. En primer lugar, sólo quiero anunciar que me marcho y rompo el vínculo con cualquier organización, proyecto, cosa o entidad que no respete ni haga ademán de respetar los principios democráticos en los que ellos ven sumida, de forma perversa, a nuestra sociedad. Considero que lo mejor para crear una nueva vida con la acción necesaria y concreta es la de comenzar de 0 en este aspecto, y no hay mejor manera de definirla que resemantización del título de la famosa canción de Jorge Drexler, “se va, se va, se fue“.
Considero y creo oportuno, que para que una organización funcione desde unos principios de igualdad y equidad debe cumplir los siguientes criterios que considero básicos:
PUNTO 1º: Todos los individuos son y serán libres, tanto antes como después de pasar a forma parte de la acción en concreto. Con independencia de su corriente ideológica, formación y deriva que pudiera o quisiera sufrir. Las personas, al igual que antes de haber entrado, tienen y deberán contar con libertad de reunión, crítica y exposición de ideas, tanto en medios de difusión públicos como privados.
PUNTO 2º: Las acciones pedagógicas que cualquier organización lleve o llevare a cabo deberán de ser abiertas y las consultas que realiza habrán de ser públicas, sometiendo a preguntas, consultas y enmiendas de la ciudadanía todo el ideario y posibles soluciones.
PUNTO 3º: Una alternativa sólo podrá lograrse cuando esta sea la suma de todas las sensibilidades de un entorno concreto, nunca podrá llegar a su fin con la exclusión o la defensa de principios dictatoriales o de enfrentamientos.
PUNTO 4º: Las juventudes y los jóvenes son imprescindibles para relanzar la organización en momentos de crisis, sembrar duda, acabar con la corrupción de los veteranos y mantener viva la ilusión de los primeros tiempos.
PUNTO 5º: Al no constituirse como un elemento informativo, la documentación e información debe de ser abierta, plural, sin obstáculos ni cortapisas; y aquellas ideas corruptas o faltas de sentido serán desechadas por el resto al mínimo titileo.
PUNTO 6º: Si la materia tiene la propiedad de cambiar, los afiliados, simpatizantes, jóvenes y directivos de la misma también la tienen y nadie tendrá el derecho de marcarles, vejarles o menospreciarles (de forma o no peyorativa) por las decisiones que puedan o pudieren tomar, sin tener en cuenta, sus orígenes, condición, religión u opción.
PUNTO 7º: El dinero no debe de ser objeto para la afiliación o el trabajo realizado en cualquier organización. Los trabajos de difusión, aumento y conocimiento de la causa también deberán de ser agradecidos y reconocidos interna y externamente.
PUNTO 8º: Deberá hacerse hincapié e instar, siendo recomendado a todos la maléfica mezcolanza de los intereses personales y particulares de los miembros y la unión de lazos entre sí para llevarlos a cabo.
PUNTO 9º: Nadie, absolutamente nadie podrá ser expulsado, expedientado o avisado de ninguna manera por la organización a menos que incurra en un delito a los que hubiere lugar en derecho.
PUNTO 10º: Aquellas personas, organizaciones, grupúsculos internos que la organización, elegida en democracia por la soberanía de los asociados, considere perniciosos deberán, a mi ver, ser integrados en los altos mandos de la misma, para generar debate, crítica, ilusión y lucha. La suma de sensibilidades y moderación de fuerzas debe de darse desde dentro y nunca de cara al exterior.
Y ya, sin más, me despido, como dirían en aquella película española, Que uds. lo maten (el proyecto) bien.

Twitter es un montón de cosas, pero sobre todo, desde que estoy dentro, me he dado cuenta de que también es una gran familia. Desinteresada, interesada, amable, divertida, extrovertida e incluso cabreada (no quiero mirar a nadie, jejeje). El otro día, gracias a la “pequeña” comunidad de Twitteros que somos en esta ciudad, vivimos uno de esos encuentros o Twittchés, como nos gusta llamarlos, que se harán un huequito en nuestros timelines. Nuestra querida 



