Los 3 filtros de Sócrates y la “presunta” maldad
A partir de lo que publiqué hace unos días en mi blog y que fue recogido en muchos otros blogs de gente que me lee y algunos de ellos a lo que considero mis amigos o compañeros de micrófono, hoy os traigo una carta aparecida en el diario LEVANTE-EMV, tanto en su versión digital como escrita, y en el diario digital donde colaboro ANNA Notícies; y que me gustaría colgar aquí para recordar a la gente este hecho y esperando que no se vuelva a repetir acusaciones por el estilo.

Durante estos días me he encontrado inmerso en un ataque concertado hacia mi persona por otras afines a un determinado partido político, aunque esto no tiene la mayor importancia.
Me gustaría cuestionarme diversas cosas sobre estás personas que en público acusan a las editoriales de manipular o no contrastar la información, lo mismo que podríamos achacarles a ellos de haber hecho conmigo.
Es atroz ver cómo cada vez más nos dejamos invadir por el amarillismo reinante en televisión y nos olvidamos de los principios de nuestro derecho y de algo tan cabal como son los tres filtros de Sócrates; aquellos que nos dicen que si algo no es bueno, ni verdadero, ni útil, no hay ninguna razón para decirlo.
Debemos recordar a nuestros jóvenes, sobre todo aquellos que quieran dedicarse a algo tan delicado como es la política, que con nuestras leyes nadie tiene que defenderse de una acusación falsa, sino que son estos los que han de demostrar la veracidad de la misma. Es penoso, que en pleno siglo XXI todavía tengamos que recordar a nuestros ciudadanos lo que es la presunción de inocencia y nos escondamos detrás de un «presunto» para cometer tales ataques.




12 hombres sin piedad. ¡Peliculón!