Los coches y lo público
Hay algo que me fascina de los colegios públicos, la cantidad de lujo que les rodea a la hora de la salida. Coches, cochazos, todoterrenos, Smarts, Mercedes, BMW, algún que otro Ford cutre y demás coche nuevos con su matrícula de hace escasos años, radientes, brillantes, seminuevos.
¿Y esto por qué me sorprende? Porque me maravilla ver a esas mujeres que llevan a sus hijos a colegios privados y les esperan con el chándal, el bocata y el perrito en la parada del autobús de ruta. Y en la cera contraria, esas mujeres engalanadas, esos hombres con traje y corbata, esos mercedes, esos SsangYong, BMWs, todos presumiendo, mirando al otro por encima del hombro, con esa cara de oler a pis allá por donde se pisa…
Por eso siempre que paso por delante de un colegio público me pregunto dos cosas:
UNA, ¿De verdad no llevar uniforme o no usar bus de ruta favorece la igualdad? ¿Se trata mejor al niño del BMW que al del Citroën, o al que su padre va en bicicleta? Y voy a más, teniendo claro que no son iguales, que por mucho que se empeñen, no lo son ¿esta desigualdad material y en exceso no está promovida por los padres? No son estos aprendices de ricos los que después reclaman vivir con dignidad y subvenciones y becas y protecciónes, ¿para qué? ¿para un coche que no pueden mantener?
Y DOS, en vez de favorecer las desigualdades físicas o materiales, ¿por qué no reconocen lo maravilloso que es tener un hijo diferente al resto y que querrá explotar unas facetas más que otras? Que probablemente no le guste el basket o el fútbol, o sí. Probablemente quieran ser mejor personas y poder decir bien alto lo que les apetece o lo que les llama… y que Juanito, no tendrá un cochazo, pero tiene un gran cerebro; y que competir está bien si nos lleva a buen puerto, si es por conseguir una matrícula o por ganar un premio de ciencias, pero que competir por el mejor coche, cuando se defienden otras ideas, no deja más que al descubierto lo sabido por todos: somos una sociedad enferma y en franca decadencia.
El talento es un don que odia el que no tiene.
Loquillo


¡Ey, compañeros de bitácora! Hoy empiezan mis vacaciones y me voy 12 días a Cuba. Siento no haber actualizado mucho estos lares, pero andaba bastante ocupado por Valencia. Dado que estoy en un self service del aeropuerto de Barajas con el modem usb de Ono no quiero alargarme mucho más antes de coger el vuelo dirección a Santiago.